Entrevista en Fnac.es sobre ‘La ciudad secreta’

Sergio Sánchez, colaborador del Blog del Experto de Fnac.es me hizo la siguiente entrevista, publicada hace dos días en dicho medio:

Tras la presentación en un anterior artículo del libro “Ciudad Secreta. Sonidos Experimentales en la Barcelona Pre-Olímpica 1971-1991“, realizamos a continuación la entrevista a Jaime Gonzalo sobre esa Barcelona paradigma del saqueo y la destrucción de valores humanos que cada vez está a la baja, según el periodista. “En Barcelona, si uno no es turista y lleva pantalones cortos, tiene muy poca cosa que hacer, a no ser que seas rico” (Gonzalo dixit).

La creación de “Ciudad secreta” ha sido un ejercicio doloroso (recuerda la edad que uno tiene) y también estimulante porque toda esta información se contextualiza en perspectiva desde las mismas fuentes, la de los protagonistas de todo aquello. Así, se le puede dar el valor que antes no tenía esta maraña de proyectos que tendían a movimiento estético. Supongo que lo más difícil habrá sido romper la coraza de muchos de esos protagonistas donde sus propuestas experimentales tenían mucha razón de ser, principalmente a nivel sociológico. La calle como escenario se convirtió en aquellos años setenta en un caldo de cultivo para la experimentación, para crear una música que estimulaba mucho porque, de alguna manera, reflejaba el intento de presentar otras propuestas fuera de la norma. Esta es una entrevista que se aleja del análisis cultural de gaceta universitaria y se aproxima a una reflexión sobre la vida:

Pregunta: Estos diferentes movimientos agrupados en torno a estéticas ¿creían o pretendían transformar la sociedad más allá de sus intereses musicales? Hay que recordar que algunos de ellos estaban inmersos en el tardo franquismo.

Jaime Gonzalo: En aquellos momentos las manifestaciones que se daban de este tipo, en Barcelona o en España, al poder no le preocupan en absoluto. Desde los años 50, con Porcioles, alcalde franquista, se organiza un modelo que aún perdura, y ese diseño fomenta la codicia sin límites para hacer de la ciudad un negocio, con voracidad se gestiona todo a costa de empeorar las condiciones de vida de la gente. Hay documentación que explica todo esto muy bien. La transición tiene teorías, ahora varias, que apuntan a que fue un espejismo, un engaño, una farsa. Hay gente que me recrimina que parece que diga que en aquella época Barcelona era mejor. No, no era mejor, lo que ocurre es que en esos tiempos, la codicia de aquellos que nos subyugaban era todavía menor, no estaba tan plenamente desarrollada ni perfeccionada. Por otro lado, no habíamos entrado en el euro, el cambio de moneda fue una catástrofe porque nos rebajó el poder adquisitivo y propició el aumento espectacularmente el coste de la vida. En aquellos tiempos era relativamente barato vivir. Aunque a principios de los ochenta teníamos casi los mismos problemas que ahora, había mucho paro, igual que ahora, lo que pasa es que en ese vacío de poder de esos años, la gente pensaba (de forma romántica) que podía hacerse con la calle y autogestionar sus vidas.

Lee la entrevista completa en la web de Fnac.es →

Jaime Gonzalo.

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