Nuevas entrevistas y reseñas sobre ‘Mercancía del horror’

Hitler saliendo de hibernación en un capítulo de 'La liga de la justicia'

Hitler saliendo de hibernación en un capítulo televisivo de ‘La liga de la justicia’

La linterna de Diógenes, programa de radio de Irola Irratia conducido por el Profesor Arkadio, me invitó a responder algunas preguntas sobre mi último libro, Mercancía del horror, hace algunas semanas. Podéis escucharlo aquí debajo:

Enlace original a iVoox: LDD – El Nazismo en al cultura Pop

Y a continuación la entrevista y las nuevas reseñas del libro que Toni L. Querol, Isabel Guerrero y Fernando Ballesteros han firmado para In-Edit Beat, Rockdelux y Efe Eme respectivamente:

Jaime Gonzalo.

«La pulsión nazi del rock and roll», reportaje en Jot Down

Jimmy Page

Álvaro Corazón Rural me entrevistó recientemente para este reportaje que se ha publicado hace unos días en la web de Jot Down:

BUF son las siglas de la British Union of Fascism, Unión Británica de Fascistas, partido formado en 1932 porOsward Mosley. Tomó como referente la ideología fascista de Mussolini para su programa y se alineó con el NSDAP de Hitler en los años treinta. Asqueroso, sí, pero la bandera del partido molaba mucho. El flash and circle fue adoptado, no se sabe si voluntaria o involuntariamente, por los americanos Grateful Dead, por ejemplo, convirtiéndose en su logotipo y un símbolo que es habitual ver en camisetas del grupo, parches en la cazadora, etcétera. Lo lucen sus fans por todo el mundo. Aunque más notorio es el ejemplo de David Bowie. Para la portada de su álbum Aladdin Sane de 1973 se lo pintó en la cara. Es su imagen icónica. Después de su muerte, cientos de miles de fans por todo el mundo se lo han colocado en su avatar de redes sociales. Niños y adultos se lo pintaron en la cara en el último carnaval. El símbolo fascista ha dado la vuelta al mundo gracias alrock and roll y la pregunta que cabe hacerse es: ¿estaba vacío de contenido?

Jaime Gonzalo es uno de los fundadores de la revista Ruta 66, dedicado ahora a investigar la contracultura y cultura popular en densos y jugosos volúmenes, como la serie de Poder Freak. En su última entrega, Mercancía del horror: fascismo y nazismo en la cultura pop (Libros Crudos) ha analizado cómo en el rock and roll sobrevivió durante años buena parte de la imaginería nacionalsocialista en un juego de seducción entre la provocación y el morbo a la que se prestó este estilo de música, sus artistas y sus fans. ¿Pero habría que tomársela en serio? Según Gonzalo, al que le remitimos unas preguntas, mejor que no: «Naturalmente que no hay que tomárselo en serio, como tantas otras cosas de la vida, empezando por uno mismo. Son muchos los judíos que en ese sentido relativizan, el libro está lleno de ejemplos: desde los escritores y lectores de stalags, las novelas pulp que transcurren en campos de concentración y donde los prisioneros son vejados sexualmente y deshumanizados con todo lujo de detalles, hasta el jewcore y esas bandas que ridiculizan al hardcore neonazi y se permiten bromear con el Holocausto. Esa paradoja hebrea constituye sana materia de reflexión».

Leer reportaje completo en Jot Down →

Jaime Gonzalo.

Entrevista sobre ‘Mercancía del horror’ en PlayGround Mag

Ignacio Pato, de PlayGround Mag me ha entrevistado a raíz de la publicación de mi último libro, Mercancía del horror. Reproduzco a continuación un extracto del comienzo:

Nazis y rockeros, algo más que un polvo de una noche

En ‘Mercancía del horror’ el crítico contracultural Jaime Gonzalo disecciona los límites entre ética y estética nazi en la cultura pop

Fascinación por el fascismo. Pon un poco de nazismo en tu vida. Durante décadas la extrema derecha totalitaria ha ejercido un magnetismo innegable en personas no necesariamente afines a esa ideología.

Coleccionistas, irónicos, sarcásticos, cínicos o incluso con afán de denuncia mediante su apropiación del símbolo, la cultura popular, en especial el rock, ha sido testigo de flirteos inconfesables a veces, imperdonables en muchas ocasiones, pero siempre embarazosos. Para la opinión pública, pocos símbolos como una esvástica han establecido más claramente la frontera entre la estética y la ética.

El especialista en contracultura Jaime Gonzalo se baja al barro del análisis de esta relación en su nueva entrega Mercancía del horror.

Recoges unas declaraciones de David Bowie a Playboy en 1976: “Hitler fue una de las primeras rock stars. Mira noticiarios de época y fíjate cómo se movía. (…) La gente no es muy brillante, ¿sabes? Dice que quiere libertad pero cuando se le ofrece la oportunidad pasa de Nietzsche y escoge a Hitler porque Hitler desfilará y hablará, y la música y las luces surgirán en los momentos estratégicos. Sus apariciones eran como conciertos de rock. Los chavales se entusiasmaban, las chicas se acaloraban y sudaban y los chicos deseaban ser ellos quienes estuvieran ahí arriba. Eso, para mí, es la experiencia rock ‘n’ roll”. Más tarde, Bowie diría que todo se debe a un empacho de coca y ocultismo… la fascinación por el nazismo puede más que el ego de Bowie: suena fuerte.

No tan fuerte. La vida es un espectáculo, y Bowie se encontraba en la pista central. La diferencia entre artista y público es que el primero se atreve a dar salida a su ego y lo agasaja, no importa con qué medios. Los demás lo reprimimos y esperamos a que nos digan al servicio de quién hemos de ponerlo.

Leer entrevista completa en PlayGround Mag

Jaime Gonzalo.

Audio de la presentación de ‘Poder freak vol. 3’ y ‘Sobrevivir al paraíso’ en La Oficina (Almería)

Presentando 'Poder freak vol. 3' y 'Sobrevivir al paraíso' en La Oficina (Almería). [Foto: Libros Crudos]

Presentando ‘Poder freak vol. 3’ y ‘Sobrevivir al paraíso’ en La Oficina (Almería); octubre de 2015. [Foto: Libros Crudos]

Otro audio que se había quedado rezagado, el de la presentación de Poder freak vol. 3 y Sobrevivir al paraíso en La Oficina (Almería). Muchas gracias a la organización y a los asistentes, y especialmente a A.l. Guillén, por la presentación inicial y la actuación que desplegó tras la charla.

Entrevista sobre ‘Mercancía del horror’ en El Confidencial

Víctor Lenore me entrevistó la pasada semana acerca de mi nuevo libro, Mercancía del horror, para El Confidencial:

Hitler maquillado como David Bowie. Esa es la portada de ‘Mercancía del horror: Nazismo y fascismo en la cultura pop’ (Libros Crudos, 2016). Su autor es Jaime Gonzalo (Bilbao, 1957), firma clásica en la prensa musical española, cada vez más centrado en explicar el rock dentro de su contexto sociopolítico. Es autor de una espléndida biografía oral de La Banda Trapera del Río, de un repaso a la vanguardia musical de Barcelona en los 70 y 80 (‘La ciudad secreta’) y de una contundente trilogía sobre la contracultura (‘Poder freak’). También acaba de publicarse su selección de columnas, bajo el título de ‘Sobrevivir al paraíso’.

“En los años ochenta, la juventud estaba cansada de política, solamente queríamos vivir con mayor intensidad que nuestros mayores, así que la prensa musical renunció a los enfoques sociales”, recuerda. ‘Mercancía del horror’ es un libro claro, directo y entretenido, que expone los flirteos de grupos punk y rock con el nazismo. “Una vez le preguntaron a Steve Jones, de los Sex Pistols, en qué estaban pensando cuando escribieron ‘Belsen Was A Gas’, cuya interpretación literal es una celebración de lo que que ocurría en aquel campo de concentración nazi. Su respuesta fue que no estaban pensando en nada”, recuerda Gonzalo. Desde la búsqueda de epatar hasta la sintonía política, hay un amplio abanico de matices en los grupos rock, que el texto consigue diseccionar con datos y ejemplos.

Leer entrevista completa en El Confidencial

Jaime Gonzalo.