Jaime Gonzalo, Dougie Bowne, Richard Shol, Ivan Kral, Luis Beltrán, Rob Duprey

Una instantánea recuperada del olvido, tomada durante la gira europea de Iggy Pop de 1979, hace ya casi 40 años. Tenía yo entonces 22. ¡Qué tiempos! De los fotografiados, solo cuatro restamos con vida. De izda. a dcha.: Gonzalo, Dougie Bowne, Richard Shol, Ivan Kral, Luis Beltrán, Rob Duprey (gracias a Jordi Wah Wah).

«La charcutería del rock saca tajada de los residuos de los 70», nuevo artículo en ‘El País’

El día 30 del pasado mes de enero se publicó en El País este nuevo artículo:

La charcutería del rock saca tajada de los residuos de los 70

Andrew Matheson, líder de The Hollywood Brats, repasa en ‘Te potaría encima’ la vida de su descalabrada banda

Como en todas las esferas de la vida, la fortuna en el rock se conduce caprichosa. Nada explica por qué en dicho circo triunfan unos y fracasan otros. Aún así, hasta de sus perdedores puede extraer réditos ese negocio. Ahí está el pequeño revuelo editorial causado por la publicación de Te potaría encima (Contra). 430 páginas a lo largo de las cuales un señor llamado Andrew Matheson se toma revancha personal con la historia, erigiendo un narcisista monumento a la descalabrada e inadvertida existencia de su banda, The Hollywood Brats.

Leer artículo completo en El País →

Jaime Gonzalo.

«Rehaciendo las Américas sonoras», nuevo artículo en El País

El pasado 21 de noviembre se publicó este nuevo artículo en El País en torno a la publicación de Invenciones: La otra vanguardia musical en Latinoamérica. 1976-1988 (Munster):

Rehaciendo las Américas sonoras

Un disco recopila las vanguardias musicales latinas de los años 80 que recorren el continente con estimulantes incursiones en electrónica, progresivo y fusión folclórica

Continúa en muchos aspectos Latinoamérica siendo una indocumentada en España. Y eso a pesar de expresarse ambas en una lengua común, anudadas por raíces históricas que para bien y para mal arraigan en lo más profundo. Verbigracia, ¿qué sabemos acá de las vanguardias de allá? Probablemente, con excepción de las producidas en el ámbito literario y acaso el pictórico, tanto como de las nuestras propias: muy poco. Ya, las vanguardias lo son precisamente por conducirse antitéticas con lo popular. Polarizadas del vulgo, ni divierten ni entretienen; al contrario, trazan una linea divisoria, excluyente. Son materia reservada a las élites, culturales y por lo tanto económicas, principalmente debido a su esoterismo intelectual y a que, mecenazgos aparte, no dan para vivir, ni aparentemente sirven para nada. En su afán por superar disciplinas, devienen ininteligibles a todo aquel que no se especialice en ellas.

Leer artículo completo en El País→

Jaime Gonzalo.

En ‘La edad de oro’ junto a Bernardo Bonezzi y Tom Verlaine

Con Bernardo Bonezzi en 'La edad de oro' (1984)

Con Bernardo Bonezzi en ‘La edad de oro’ (1984)

El pasado 12 de octubre, el Archivo RTVE publicaba la edición de La edad de oro del 24 de septiembre de 1984. Dicha emisión, protagonizada por una actuación de Tom Verlaine, contiene una breve entrevista, corolario de otra que Paloma Chamorro dirige (no sin dificultades) a Tom Verlaine, en la que participamos Bernardo Bonezzi y yo. En ella se alude a la entrevista que a su vez venía yo de realizar a Verlaine por entonces, y que está recogida en mi último libro, la antología Nunca te fíes de un crítico de rock. Puedes ver el extracto de nuestra entrevista a continuación:

También puedes ver el programa completo aquí (nuestra intervención comienza en 48:37):

 
Gracias a Àngel Maeztu por el aviso.

«Alex Chilton resucita en una reedición española», nuevo artículo en ‘El País’

Alex Chilton

Publicado el pasado lunes en El País:

Alex Chilton resucita en una reedición española

El sello Munster recupera la etapa más oscura del músico estadounidense

Cuantiosas son las obras de rock que liban de la autodestrucción, ese don tan humano, engendrado por la arrogancia de Prometeo y la soberbia de su padre, el omnímodo Zeus. Menos frecuente resulta tropezar con artistas que perseveren en su propia aniquilación, consolidándola raison d’etre creativa. Infima se insinua la posibilidad de hallar uno de esos autosaboteadores cuya tempestad interior redunde en exaltación del genio y la belleza. A lo largo de cinco años, 1974-78, Alex Chilton (Memphis, 1950—Nueva Orleans, 2010) cultivaba esa masoquista praxis, alcanzando el fulgor artístico, que no el triunfo, al precio de envilecerse. Comprometido con la peor de las venganzas, la dirigida contra uno mismo, saboreaba durante ese quinquenio horribilis la delectación de fastidiar a quienes le socorrían, de burlarse de la imagen emitida por el espejo en el que se reflejaba, sus canciones.

Leer artículo completo en El País→

Jaime Gonzalo.

«Tyrionnosaurus Rex: La magnitud de lo pequeño», artículo recuperado en Cañamo.net

La web de Cáñamo ha recuperado este texto publicado en la revista hace algo más de un año:

Tyrionnosaurus Rex

La magnitud de lo pequeño

El inminente estreno de la sexta temporada de Juego de tronos devuelve a la palestra a Tyrion Lannister, uno de los principales activos de esa serie de culto masivo. Pasamos revista a la ambigua dignificación que del enanismo proyecta ese personaje, tan carismático, elaborando de propina un hit parade con los actores pequeños más grandes de la historia.

Beodo, putero, parricida, regicida, intrigante, mendaz, conspirador, cínico. Tyrion Lannister parece cargar con todas las rémoras de la defectuosa raza humana. No solo eso, estas se magnifican en tan diminuta persona, inversamente proporcionales a su tamaño. En cualquier otro personaje resultarían canónicas, cotidianas, incluso humanas. En el heredero de Roca Casterly se antojan despreciables, repulsivas. Tyrion encarna nuestra decepción, como la de Tywin, ese progenitor que por ello le desprecia, al enfrentarnos su contrahecha figura con lo mucho que de grotesco reside en la especie dominante. Su acondroplásica amplificación de flaquezas y taras no hace sino empequeñecernos, y por eso nos disgusta. Seguramente debido a ello, de los muchos correlatos entrecruzados en el nudo de Juego de tronos, el de la progresiva humanización y aceptación de que se hace acreedor este enano entrañe una de las más estratégicas claves del éxito de dicha serie, más allá del público infantil, quien por obvias razones resulta el más susceptible de identificarse con tan minúsculo agente de una acción que en sus vericuetos argumentales se abullona gigantesca.

Leer artículo completo en Cañamo.net→

Jaime Gonzalo.